

Dado el tamaño de nuestro grupo, el día de hoy trabajamos en torno de una mesa rectangular y le damos uso al pizarrón blanco y el plumón (en vez del verde y los gises).
Iniciamos la sesión comentando brevemente diferencias entre géneros literarios (cuento, relato, novela), así como el significado e importancia del "incipit", para dar paso al esplendoroso relato de
Adolfo Bioy Casares “La invención de Morel”, publicado en 1940 (¡hace ya 67 años…!). El cambio en el tipo de texto obedece a que creo conveniente variar las modalidades de ritmo/extensión de regalo de lectura; al entrañable afecto que dicha narración suscita en mí; así como a un propósito experimental: es la primera vez que leeré en voz alta dicho material y quiero probar su impacto en esas condiciones. El último ensayo que realicé en ese sentido fue la lectura en voz alta de “Pedro Páramo” de
Juan Rulfo, el año anterior, con el grupo de PSEM 2006. Los resultados me parecieron más bien fallidos, no por el texto, ni siquiera por mi lectura en voz alta, sino porque dicha novela entraña tales niveles de profundidad y densidad, que demanda una enorme atención de parte del lector, es una especie de lectura poética de enorme alcance cuyos efectos no se aprecian del todo si uno no fija su propia mirada en la página y regresa cuantas veces sea necesario a ciertas palabras, frases, párrafos completos… En fin, veremos qué tal nos va con el fugitivo y su isla misteriosa, en la cual ha ocurrido un milagro.
Alejandra nos informa de algunas noticias que extrae de “El Universal” y que vamos complementando con “Reforma” y algunas otras fuentes. Acto seguido terminamos de revisar el tercero de tres apartados del sociólogo inglés Giddens y dejamos para el
martes 27 de marzo el inicio de “La violencia del mundo”, de los filósofos franceses Baudrillard y Morin (pp. 11-30).
Los blogs avanzan a irregular ritmo y los temas de ensayos finales van apareciendo tímidamente. Comienzo a hacer discretos señalamientos en materia de ortografía (sin abordar aún sintaxis) y espero ir acompañando efectivamente el proceso de creación textual del grupo. Lo que sigue es un
primer esquema del texto, esa visualización que el autor hace en la fase de “preescritura” y le sirve para organizar lógica y temáticamente aquello que investigar y luego ensayar (es decir escribir).
Este martes llevaré otra película, supongo que “La Corporación” para que la comentemos al regreso de vacaciones.
Y ya. Feliz viernes, sábado, domingo y lunes.